Sobre Mí

Mi gran objetivo como director es ser capaz de comunicar lo imposible. Abrir una partitura y descubrir qué historia contiene es un reto y un placer a la vez

Soy un artista principalmente comprometido con la música y por ello la construcción de la sonoridad de la orquesta y la coherencia en el discurso son mis grandes prioridades. Pienso que la capacidad de comunicación de la música reside en el correcto equilibrio del sonido y la estructura. Esto conforma la verdadera afectividad de la música.

Desenmarañar la organización sonora y darle sentido es un descubrimiento que lleva tiempo pero que resulta fascinante. No vale cualquier cosa. Creamos las condiciones para que la MÚSICA pueda darse a nosotros. Esa vivencia que te envuelve , te rodea y te lleva a reconocer tu propio yo con sinceridad. Ese es el poder de la música y eso es lo que quiero transmitir.

He forjado el inicio de mi carrera asumiendo la responsabilidad de ser el director titular de varias agrupaciones sinfónicas en las que he podido desarrollarme y madurar.

He ido eligiendo cada uno de los pasos en mi repertorio de una manera muy meditada, lo que me ha permitido trabajar las grandes obras desde Mozart a Mahler como un camino coherente. No he tenido prisa. Necesitamos tiempo para crecer musicalmente y poder comunicar una idea , una propuesta.

Considero que un director debe aglutinar muchos valores que , por otra parte, solo se consiguen con la experiencia musical adecuada junto con un trabajo muy profundo. Conocer la orquesta desde dentro es fundamental para poder desarrollar el oficio y abordar el gran repertorio solo es posible si la comprensión interna de la música es profunda y suficientemente madurada.

Miguel Romea

Miguel Romea